El principal grupo agrícola de China, Heilongjiang Beidahuang Nongken Group, anunció hoy que adquirirá o arrendará 200.000 hectáreas de cultivo en países latinoamericanos como Brasil, Argentina y Venezuela, así como en Rusia, Filipinas, Australia y Zimbabue, informó el diario oficial "China Daily".
El principal grupo inversor agropecuario de China planea adquirir tierras en la Argentina justo luego de que la presidenta haya manifestado el interés de regular la venta a extranjeros
- El Diario de Madryn
-
14 Mar 2011
Desde hace cuatro años hay un 'boom' en las ventas de fincas en Colombia. Empresas, las principales compradoras. Y no solo nacionales.
Se entregarían 240 mil hectáreas para el cultivo a la empresa estatal china Heilongjiang Beidahuang. Antes de cosechar soja, el acuerdo ya cosecha críticas de parte de organizaciones comunitarias y ambientalistas.
En 2010, China pasó de ser el 29° inversor extranjero en Argentina a ubicarse posiblemente como el tercero.
La creación de empresa mixta entre Venezuela y China (Beidahuang), permitirá aumentar la producción de alimentos en Venezuela.
En el Congreso hay mas de una decena de proyectos que limitan la compra de tierras argentinas. Los kirchner miraron hacia otro lado y de 170 millones de hectáreas agropecuarias de todo el país, 74,3 millones se encuentran concentradas en 4.000 dueños, la mayoría de ellos extranjeros.
El diputado del campo, Pablo Orsolini, afirmó que “los distintos proyectos presentados son similares, así que no será difícil ponerse de acuerdo”.
- La Política Online
-
03 Mar 2011
Argentina analiza el modelo legal aprobado en Brasil para limitar la propiedad extranjera de las tierras, pero sin que una norma de este tipo espante las inversiones, según adelantó hoy la presidenta Cristina Fernández.
Cristina Fernández mencionó futuras restricciones y el caso de Brasil, que aqui se cuenta
El agro diputado argentino Pablo Orsolini pidió a viva voz a Cristina Kirchner "una ley que limite la venta de tierras a extranjeros"
El Gobierno de Georgia ha optado por una una solución poco ortodoxa para levantar la agricultura del país: tentar a los descendientes de los bóers holandeses que se afincaron en el sur de África con tierras a precio de regalo y ciudadanía.