Guatemala: Causas del hambre

TWITTER
FACEBOOK
4-7-2013, El Periódico
 

Fenómenos básicamente controlables.

Helmer Velásquez

Cinco son los grandes males que generan pobreza, hambre y desnutrición en el campo: alto precio de los alimentos, elevado costo de insumos productivos, acaparamiento de la tierra, apropiación indebida del agua, agravado aquello por los efectos del cambio climático. Se trata de fenómenos, frente a los cuales las organizaciones campesinas han presentado reiteradamente propuestas de solución. Todas caídas en saco roto. Interesadamente se les concibe como “amenaza socialista”. Por su lado, los administradores del Estado –salvo Jacobo Árbenz– han sido incapaces de asumir medidas efectivas, que aseguren el derecho a una alimentación sana y suficiente. 

Uno de los problemas apremiantes es el acaparamiento de la tierra, este reduce la disponibilidad para el cultivo alimentario. En Guatemala, el Índice de Gini referido a la concentración de la tenencia y propiedad de la tierra es el segundo más alto en América Latina y de acuerdo al último Censo Nacional Agropecuario –2003– es de 0.84, lo cual se manifiesta en el hecho de que 92.06 por ciento de los pequeños productores ocupan el 21.86 por ciento de la superficie, mientras el 1.86 por ciento de los productores comerciales ocupan el 56.59 por ciento. Las cifras –sobre acaparamiento– corresponden a datos de hace una década, y  todo indica que la cifra ahora es superior, la concentración se ha elevado. 

El alto costo de los alimentos: este problema en la generalidad de los casos se origina en procesos especulativos que reportan enormes ganancias a reducidos grupos de comerciantes inescrupulosos. Es otro problema frente al cual los organismos de Estado se muestran impasibles e inoperantes, a lo más que se llega es a gimoteos espurios de la Dirección de Atención al Consumidor, entidad destinada a “taparle el ojo al macho”. La comida es –ahora– una mercancía más, sujeta a un mercado hábido de ganancia.

Por último, sequías e inundaciones dejan a poblaciones enteras sin alimento, lo mismo sucede con el avance de la desertificación, esta continúa borrando fronteras productivas; territorios anteriormente fértiles son ahora improductivos, pese a la gravedad tampoco en este caso existen acciones de mitigación, ni transformación. Se trata de problemas –en su mayoría– controlables por el ser humano, sin embargo, al igual que en el cuerno de África, 3 millones de guatemaltecos, hombres y mujeres, padecen hambre cotidiana. ¿sirve entonces ser país de naturaleza exuberante?, ¿a quién beneficia aquello? Al pueblo no. 

Si bien existen, ahora, 130 millones de personas que salieron del hambre (FAO), lejos de ser una esperanza, es una llamada de alarma, sobre lo lento y deficitario de la atención al problema.

Original source: El Periódico
TWITTER
FACEBOOK
TWITTER
FACEBOOK

Post a comment

Name

Email address (optional - if you want a reply)

Comment