Preocupa en Brasil la compra de tierras que inició China también en la Argentina

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Urgente 24 | 03/08/2010

China quiere asegurarse recursos naturales y por eso marchó a África, pero ahora busca espacio en Latinoamérica. ¿Cómo definir una estrategia frente a ese interés? En la Argentina no se está debatiendo un tema que ya es propio de la coyuntura. El siguiente artículo fue publicado en O Estado de S. Paulo.

S. PAULO (O Estado de São Paulo). O El ex ministro Antonio Delfim Netto tiene razón al recomendar precaución con las ventas de empresas propietarias de tierras a empresas de China, o controladas por el Estado o con participación estatal.

Las inversiones extranjeras son, en general, bienvenidas, y pueden traer contribuciones importantes al crecimiento del país.

Grupos extranjeros pueden hacer buenos negocios y, al mismo tiempo, fortalecer la economía brasileña con recursos adicionales y, ocasionalmente, con aporte de tecnología.

Pero los 'negocios' cambian de sentido cuando la inversión es subordinada a razones estratégicas de un Estado extranjero.

En el caso de los recursos naturales, y de tierras para la producción agropecuaria, elegir correctamente una estrategia es una cuestión de seguridad.

"Los chinos compraron África y están intentando comprar Brasil", dijo el profesor Delfim Netto en una entrevista dominical a O Estado.

Puede haber alguna exageración en el lenguaje pero la preocupación es justificable.

El director general de la FAO, la agencia de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, alertó a los gobiernos africanos acerca del riesgo de un "neocolonialismo", esta vez basado en el conrol de las tierras fértiles.

Compañías de varios países participaron en los últimos años de una carrera para comprar tierras en África. Las chinas estuvieron más activas.

La mayor empresa china del sector, China National Agricultural Development Group Corporation, opera en 40 países y 10.00 de sus 80.000 empleados trabajan en el exterior.

La empresa controla 6.000 hectáreas en Tanzânia, y también creó negocios en el sector de alimentos en Guinea, en Benin y en Zambia, y ya entró en la Argentina y en Peru.

Otras compañías chinas también han comprado tierras en varios países, con el mismo objetivo: garantizar a China la provisión de productos indispensables para su crecimiento económico y la continuidad de la urbanización de cientos de millones de personas.

Desde la última década el gobierno chino viene aumentando las inversiones en recursos naturales en otros países. Hasta ahora, su avance más impresionante ocurrió en África, donde las inversiones en minería y después en la compra de tierras fueron acompañadas por proyectos de cooperación con los países anfitriones, casi siempre pobres y con bajo nivel de desarrollo.

El paso siguiente en la estrategia fue la negociación de proyectos con varios gobiernos latinoamericanos. Desde el comienzo de 2010, fueron anunciados planes de inversiones de algo más de US$ 11.000 millones en Brasil. Si se concretaran todos, el stock de capital chino en Brasil escalaría al Nº9 en el ranking por volumen. Por ahora, permanece en el lugar Nº42.

Compañías chinas han exhibido disposición de invertir en varios sectores, como la producción de acero, la exploración de petróleo, la distribución de electricidad, la exploración de yacimientos mineros y la construcción del tren-bala entre Campinas, São Paulo y Rio de Janeiro. Parte de esas inversiones apuntan al objetivo de garantizar materias primas para uso industrial y para la generación de energía.

Al mismo tiempo, empresas han buscado oportunidades de inversiones en agronegocios. En abril, China National Agricultural Development Group Corporation reveló su interés de comprar tierras para producir soja y maíz. En los primeros contactos, los negociadores de la empresa indicaron su interés en tierras en la región Centro-Oeste, especialmente de Goiás.

En esa época, representantes de Chongqing Grain Group anunciaron su decisión de aplicar US$ 300 millones a la compra de 100.000 hectáreas en el oeste de Bahia, para producir soja para los mercados brasilero y chino. Funcionarios de la empresa participaron en la comitiva del presidente Hu Jintao. (N. de la R.: que visitó Brasil).

1 mes después, Grupo Pallas International, formado por inversionistas privados, pero también con participación estatal, divulgó planes para comprar entre 200.000 y 250.000 hectáreas en el oeste de Bahía, y posiblemente en el conjunto de de Maranhão, Piauí y Tocantins, área conocido como Mapito.

Negocios de este tipo ocultan el control de grandes áreas a manos de grupos subordinados a la estrategia de una potencia extranjera.

Podrán actuar según intereses comerciales, como otros inversionistas, pero podrían seguia una lógica de Estado - y ese Estado no será el Estado brasileño.
Original source: Urgente 24
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1 Comments


  1. DANIEL D MARTIN
    18 Sep 2010

    well the debate is want development and foreing investment or not?

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